La póliza de caución, instrumento adecuado para cumplir con el seguro ambiental obligatorio

Proyectogeo.om – Agosto de 2016 – Por Jorge E. Furlan – Presidente de la Cámara Argentina de Aseguradoras de Riesgo Ambiental (CAARA)

Desde los estudios preliminares del sistema de seguro ambiental, la póliza de caución apareció como el instrumento adecuado para cumplir con la obligación de la ley N° 25.675, de Política Ambiental. Por Jorge Furlan, Presidente de la Cámara Argentina de Aseguradoras de Riesgo Ambiental.

Esto es así por cuanto es el único instrumento que permite satisfacer la prescripción de garantía a favor del Estado que establece el artículo 22 de la misma, y que cumple con el imperativo de inmediatez de respuesta que exige el riesgo a cubrir. El propósito era que la póliza fuera una herramienta de gestión de política ambiental que pudiera ser empleada por el Estado.

El sistema del Seguro Ambiental Obligatorio (SAO), a través de una póliza de caución, está integrado por tres partes: el tomador, que es el obligado por ley a contratar la póliza a raíz del riesgo ambiental que importa su actividad; un beneficiario, cuyos bienes son los cubiertos por la póliza, que es el Estado (nacional, provincial o municipal), y una compañía aseguradora, que es la que extiende la caución o garantía.

El interés asegurable del SAO es propender a que la población disfrute el derecho constitucional a vivir en un ambiente sano y a que se cumpla también el mandato de la ley superior de que quien provoca daños a bienes “de incidencia colectiva” (públicos) tome a su cargo y cuenta la tarea de remediarlo.

Así, en primer lugar existe una obligación legal del tomador con el Estado de internalizar los costos de los daños ambientales que provoque en el transcurso de su accionar productivo. Mediante la caución, la compañía aseguradora viene a garantizar el cumplimiento de tal obligación.

Para que se ejecute el compromiso de la póliza, la amenaza u ocurrencia de siniestro debe ser denunciada a la aseguradora por el Estado en su condición de beneficiario. Si el tomador no cumple con la obligación de reparar un daño ambiental, la compañía debe poner en práctica inmediatamente el procedimiento para ejecutar la póliza. Para ello cuenta con el recurso de empresas remediadoras involucradas en el contrato de seguro que le permiten afirmar su compromiso o capacidad de “hacer”.

Por el tipo de riesgo que se trata, esta cobertura no admite dilaciones en la remediación. Ésa es la razón que determinó a las autoridades competentes a inclinarse por la caución –que importa garantizar una obligación de “dar” o de “hacer” en sustitución del comprometido- y no por otro tipo de seguros, por ejemplo los de Responsabilidad Civil, que contemplan pasos administrativos y legales que demoran la intervención. En este caso que consideramos, el ambiental, la compañía aseguradora no puede oponer exclusiones de ninguna naturaleza lo cual se facilita con la caucióm.

De tal forma, el sistema muestra con claridad como, en beneficio de la comunidad toda, el Estado transfiere el riesgo al que ha estado sometido durante años de tener que afrontar los gastos para remediar los daños ocasionados por obligados incumplidores.

El mercado del SAO está integrado actualmente por seis compañías habilitadas para emitir pólizas, y otras actuando como reaseguradoras nacionales que las respaldan. Entre los autorizados se encuentran las compañías públicas Nación Seguros y Provincia Seguros. El nivel de actividad de cada una de las seis autorizadas por la entonces Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y la Superintendencia de Seguros de la Nación, corresponde a decisiones estratégicas y evaluaciones de cada una de esas empresas.

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